Escrito por: Yahines Betancourt.

El aplazamiento de la adopción del Marco Neto Cero (NZF) por parte de la Organización Marítima Internacional (OMI) está beneficiando a los combustibles de transición, especialmente al Gas Natural Licuado (GNL), y a las navieras que operan con flotas más antiguas.

Según el análisis de Linerlytica, este escenario favorece a compañías como MSC, cuya cartera de pedidos está compuesta en un 94% por buques propulsados con GNL y cuya flota tiene una antigüedad promedio de 17 años, por encima de los 11 años de sus principales competidores.

Los Estados Miembros de la OMI decidieron aplazar hasta el 17 de octubre de 2025 la reunión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC), lo que retrasa la adopción del marco climático Net-Zero y genera incertidumbre sobre las inversiones en nuevos portacontenedores. Aun así, las navieras continúan ampliando su capacidad: en las últimas semanas se sumaron 240,000 TEU a la cartera global, superando los 4 millones de TEU en pedidos durante 2025.

En paralelo, las tasas portuarias impuestas entre Estados Unidos y China entraron en vigor el pasado 14 de octubre, aunque su impacto ha sido menor al previsto. Solo la naviera Matson ha sido directamente afectada, mientras que Maersk y Hapag-Lloyd desviaron buques para evitar las tarifas.

A pesar de la incertidumbre, el mercado registró un aumento del 13 % en las tarifas de flete del SCFI la semana pasada, aunque los analistas advierten que el bajo volumen de carga podría impedir que esta tendencia se mantenga.